Mirada sin límites


La mirada fotográfica siempre nos ha ofrecido una versión distinta de lo que solemos observar. El fotógrafo es analítico, descubre escenas que pueden desencadenar una sencilla pero poderosa percepción de lo plasmado, más aún cuando se vincula con la emotividad.

Jaime Ruiz Caro, licenciado en sociología, no es ajeno a esa premisa. A sus 34 años dedica parte de su vida a captar esos momentos que algunos no logran detectar, logrando así una de las vistas más impresionantes de nuestra tan caótica Lima.

Foto: Jaime Ruiz Caro

Este nuevo contexto de cuarentena cambió todo de un momento a otro, los eventos y los viajes han quedado de lado, también la posibilidad de salir y hacer fotos como estamos acostumbrados, pero creo que todos los fotógrafos tenemos la necesidad de mantenernos creando, incluso pese al aislamiento, afirma.

Con ayuda de una de sus armas más poderosas, su drone, Jaime le hace frente a la coyuntura y decide retratar una Lima distinta a la que solemos frecuentar. Ha sido interesante ver cómo luce la ciudad, creo que todos nos sorprendemos al ver calles vacías y aires despejados en una ciudad que nos tiene acostumbrados a lo contrario. (...) Creo que la limitación de no poder salir también me forzó a desarrollar más la creatividad.

Foto: Jaime Ruiz Caro

La fotografía como terapia

Además de las limitaciones que contemplan las medidas optadas ante esta crisis sanitaria, muchas personas se han visto afectadas de manera psicológica, siendo obligadas a encontrar una solución; para Jaime, es la fotografía.

Foto: Jaime Ruiz Caro

Finalmente, expresa su posición ante esta nueva realidad y el reto que representa para él y sus colegas, así como su deseo de que todo esto termine. Todo este proceso es también una realidad en sí, y como fotógrafos tenemos la necesidad de ir registrando los cambios desde nuestra perspectiva, desde nuestra mirada, son momentos irrepetibles, que quedarán en nuestra memoria y nuestro almacenamiento digital.