El feminismo de hoy


En la historia, las mujeres lucharon por los derechos que en algún momento les fueron negados. Hoy en día, gracias a sus propios esfuerzos y su lucha incansable, lograron ganar la guerra y tomaron lo que se les fue negado tantos años.

Hace cien años, las mujeres no podían votar, vestirse libremente, pertenecer a las fuerzas armadas, abrir una cuenta bancaria, pedir el divorcio, obtener un pasaporte, realizar compras sin su esposo, participar en la política, planificar la familia ni se les era permitido trabajar.

En la actualidad, las mujeres pueden realizar cualquiera de estas actividades libremente sin que alguien pueda oponerse. En la antigüedad, los esposos o la familia directa era quien imponía la idea y el estilo de vestir de toda dama; no se les era permitido trabajar pues, tontamente, se creía que las mujeres solo tenían que ocuparse del hogar despidiéndose de sus metas y aspiraciones.

Por estos motivos se celebra el 8 de marzo como un día en conmemoración a las mujeres que fallecieron en búsqueda de su libertad y sus derechos, principalmente. Fue el 8 de marzo de 1857 donde miles de trabajadoras textiles decidieron salir a las calles de Nueva York con el lema 'Pan y rosas' para protestar por las míseras condiciones laborales y reivindicar un recorte del horario y el fin del trabajo infantil.

Sin embargo la tragedia llegaría el 25 de marzo de 1911, cuando se incendió la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Un total de 123 mujeres y 23 hombres murieron. La mayoría eran jóvenes inmigrantes de entre 14 y 23 años.

Existen países donde, todavía, por cuestiones religiosas extremas, las mujeres son vistas como propiedad y no como personas. Lamentablemente esto está permitido en medio oriente, donde desgraciadamente el machismo y el poder absolutista del hombre puede más que la justicia.

Es por esto que se dice que las mujeres han ganado la guerra, al menos en la mayor parte del mundo, puesto que tienen las mismas posibilidades y derechos como cualquier otro ser humano.

Es motivo de felicitar a estas guerreras que si bien conmemoran un suceso triste, también significa la victoria sobre un sistema que era totalmente machista, donde no había oportunidad alguna para que una mujer pueda sobresalir y si lo hacía era juzgada y "lapidada" por ello; vencieron un sistema opresor.

En Latinoamérica, miles de mujeres son asesinadas, lamentablemente por sus parejas, familiares, amigos, e incluso otras mujeres. Sin embargo, esta situación, que es totalmente lamentable, da pie a la victimización extrema por parte del grupo femenino, llevándolas más allá de pedir justicia.

Hoy en día se catalogan muchos "feminicidios" en Latinoamérica, pero hay que recordar que dicho término es utilizado cuando "se asesina a una mujer por machismo o misoginia" definido por la Real Academia Española; dentro de lo cierto es el hecho que parte de los casos de mujeres asesinadas, son por intentos de robo u otra causa distinta, ergo, no se puede llamar feminicidio un tema del cual no tengan las razones que lo definan, pero sí es un homicidio indiscutiblemente punible.

Estos maltratos y salvajismos hacia el cuerpo femenino, orientó a la población en victimización extrema, donde lo mostrado es ofensivo hacia las mujeres.

Ellas son valientes, fuertes e inteligentes, entonces cuándo y en qué momento de la historia es que las definiciones empezaron a tergiversarse, dónde es que las mujeres, de luchar con valor por derechos necesarios e indiscutibles como el caso de votaciones, libertad de expresión, entre otros; ahora luchan por cambiar los idiomas, las formas de expresarse.

El feminismo de hoy es ultrasensible y personal, donde todo lo que se observe es directamente atacante e insultante a sus seguidoras.

Se necesitan mujeres luchadoras por causas justas e importantes donde demuestren su fortaleza intelectual, su astucia innata como en sus tiempos. Olympe de Gouges, escritora, dramaturga y política francesa, autora de la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadanía (1791), un alegato extraordinario para la época, que parafraseaba la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, además de ser texto basamental de la Revolución Francesa.

Ahora que son libres, poseen las mismas oportunidades laborales y derechos humanos, el feminismo actual, busca tergiversar el idioma, promover a su conveniencia "derechos" y sanciones donde no existen y en adición, todo sistema u opinión diferente a su ideología se vuelve equívoca ante sus oídos.

Esperemos, pues, a aquellas mujeres que son seguras de sí mismas y exigen sus derechos, levantando la voz y no ocultándose tras el escudo voluble que lleva la frase pintada "me da miedo ser mujer en esta sociedad" cuando en otras épocas; bárbaras, en su mayoría insostenibles por guerras, maltratos, esclavitud y añadido que mujeres no tenían voz ni voto, se alzaban sobre todos y pasaron a ser heroínas y personajes de valor.

¡Feliz día, mujeres!