La última tonada de Petrozzi


El tenor deja la cartera de Cultura en medio de una turbulencia excesiva, dramática e histriónica

Uno de los mejores comentarios respecto a todo lo que ha venido sucediendo en torno al Ministerio de Cultura sea el que expuso la comunicadora Alicia Meza en su muro del Facebook ayer por la tarde:
"Y la novela sigue... Bueno, se trata de Cultura y eso implica teatro, ópera, literatura, historias, oralidad, cuentos, y demás creaciones...". La reflexión surgía a partir de la divulgación de los chats de Whatsapp entre Francesco Petrozzi y Hugo Coya en los que se muestra la manera en la que venían tratando la desvinculación del segundo de la jefatura de IRTP, algo que, en teoría, Coya habría solicitado el 9 de diciembre.

Más allá del trasfondo de dicho diálogo, el papel de Petrozzi durante estos últimos días ha sido cuando menos excéntrico. Ayer por la tarde, Martín Vizcarra confirmó la renuncia del tenor a la cartera de Cultura, luego del alboroto forjado en torno a la destitución de Coya. "Para acabar con este tema, el ministro de Cultura, Francisco Petrozzi, presentó su carta de renuncia, la cual ha sido aceptada", se leía en la cuenta oficial de Twitter del presidente.

Hugo Coya, su extraña destitución decidió la suerte de Petrozzi.

Fueron 65 los días que Petrozzi duró en el cargo. Su designación fue polémica desde siempre, pues su pasado inmediato en las filas de Fuerza Popular le confería un aura complejo tras el cierre del Congreso, a pesar de que su postura estuvo a favor de la medida. Un día antes de su partida, Petrozzi ensayaba una despedida matizada con lágrimas: "Los amigos quedan, los cargos vienen y se van. Soy un artista que decidió que quería hacer algo por la cultura en el Perú. Si en el proceso cometí errores, los acepto. Hice lo que pensé que era correcto. Nadie tiene la verdad absoluta", dijo en el marco del lanzamiento del Concurso Iberoamericano 100 años del nacimiento de Chabuca Granda.

Más allá de las conversaciones sostenidas entre Petrozzi y Coya, la percepción respecto a la manera en la que el ministro saliente manejó el asunto fue determinante para este desenlace. Sus maniobras dejaron instalada la sensación de que la gestión de Vizcarra buscaba medios estatales más afines a los intereses del gobierno, algo que no conjugaba con los valiosos índices de independencia que las plataformas del Estado habían alcanzado en los últimos meses.

En los próximos días se conocerá el nombre del nuevo ministro que tendrá a cargo la cartera de Cultura, por el momento, y con la confirmación del retorno de Eduardo Guzmán a la dirección de IRTP, el escritor y también comunicador Diego Trelles resume bien el saldo de este montaje: "Despidieron por las huevas a Coya. Renunciaron a Petrozzi. Nos dejaron a Eduardo Guzmán. ¿Quién ganó? Vizcarra ya tiene canal".