El temor del microempresario

Fotografía: Gabriel Arciniega

Durante la primera cuarentena que se decretó en el año 2020, muchos microempresarios se vieron en la obligación de cerrar sus negocios.

Mal Menor tuvo la oportunidad de recopilar algunas experiencias de personas cuyas empresas, el año pasado, se vieron gravemente afectadas por la pandemia al no recaudar suficientes ingresos.

Uno de muchos peruanos emprendedores, afectados por la pandemia es el señor Eduardo Salas, quien es dueño de una lavandería y un restaurante llamado "La Barrita" en el distrito del Rímac.

"La cuarentena anterior nos dejó muy mal parados, no sabíamos cuándo volveríamos a abrir. Yo vivo de mis negocios y si no tengo eso, no puedo pagar sueldos, ni servicios." Señaló también, que los locales donde ofrece sus respectivos servicios son de tipo alquiler, por ergo, paga la estadía mensualmente.

Además de este caso, muchos otros viven las diferentes realidades de la cotidianidad post cuarentena, como la señora María Huanca, señora de 68 años que dirige una pequeña bodega de frutas, verduras y diferentes alimentos de primera necesidad.

Doña María, abre cada mañana a las 7 am de lunes a domingo para vender sus productos, sin embargo al ser una tienda de mercadería pequeña, no genera mayores ingresos de lo que recibe en el día a día; teniendo en cuenta que se redujo la afluencia de clientes por las medidas preventivas anti covid. La señora emprendedora afirma "tener miedo de volver al mismo encierro como el año pasado".

Así muchos negociantes presentan el temor que la cuarentena, por el momento son de 14 días calendarios, se alargue a un mes y posteriormente sea el tiempo mayor.

De no seguir respetando las normas que plantea el Gobierno, la cuarentena se alargará indefinidamente y muchos micronegocios como los anteriormente mencionados, no abrirán si las medidas son cada vez más estrictas.