Ale Pastore: «La poesía me devolvió al lugar en el que quiero vivir siempre»


Pasaron casi veinte años para que sus poemas fueran publicados en un libro. La distancia del tiempo marcó un antes y un después en su vida, fue una explosión de emociones y a través de ella somos testigos de su proceso de crecimiento literario, desde sus primeros versos hasta el preámbulo de esa voz potente e incomparable, que podremos apreciar con mucha más madurez y definición en su próxima publicación. Ale Pastore ganó notoriedad en las redes sociales, pero hoy es una poeta metódica, acuciosa y apasionada.

¿Qué tan lejos estás de La distancia del tiempo?

Nunca habrá una distancia que me aleje de ese libro, por el contrario, siento que será el artífice de todo mi camino. El que siempre me acerque a mis inicios para mantenerme en pie, clara y leve.

Esa primera experiencia literaria fue una explosión de sensaciones, ¿sientes que ese libro debía abarcar todo lo que fue la poesía hasta ese momento de tu vida?

Creo que La distancia del tiempo fue un libro necesario, existe en él una indagación o recorrer profundo por diferentes etapas de mi vida, de ahí parto, de mi propio descubrimiento. No creo poder desprenderme de ninguna, menos aún sin haberlas reconocido. Publicar un libro obviando estos vínculos era, para mí, como no empezar. Siento que para llegar a la «Ale poeta» era necesario reunir lo que hasta ese momento había sido y es la belleza de mis inicios. Todo aquello era imprescindible, ahí conecto con el amor de mis abuelas, la complicidad de mis hermanas, los árboles que siempre me retornan a la niñez, las rosas frescas y también las secas, los amores de adolescencia, el dolor y, con fluidez, el amor. No podría estar hoy aquí sin antes haberme mostrado desde mi propia inocencia y autenticidad.

¿Qué pasó con Ale Pastore después de su primera obra?, ¿de que se alimentó?, ¿qué escritores encontró en el camino?

Quizá en ese momento no lo vi muy claro. Sin embargo, hoy puedo decir que sé de qué trata. Escribir es mi forma de vivir, me siento plena y más segura, he creado un vínculo con mis lectores, y uno más poderoso conmigo misma, gracias a esa retroalimentación. Podría llamarse ego, sí. Pero es uno agraciado, uno que nos retorna siempre al lugar más puro. Y, ¿quién no quiere estar ahí? La vida es un ensayo, una composición de las piezas, uno elige hacia dónde quiere ir y, en lo personal, siempre me encuentro con la poesía. Citarte algunos escritores, sería algo injusto, son diversos de los que me alimento, lo que sí puedo decirte es que en su mayoría son de poesía, leo muy poca novela.

Tu crecimiento y exposición fue enorme, ¿qué factores crees que operaron para que esto suceda?

Tomar decisiones acertadas en base a mi instinto, y esto también gracias a personas que me brindaron su apoyo, como mi gran maestro, el poeta y amigo Marco Martos, que llegó a mi vida en el momento preciso y a quien estaré agradecida por siempre. Algo que estuvo claro desde el principio es que la poesía debía ser la protagonista, he tratado en todo momento de darle su lugar, respetándola y difundiéndola a través de colectivos, proyectos personales y sociales, como las bibliotecas comunitarias, gestionando donaciones de libros a diversas instituciones. Lo más irónico de todo esto es que no me gusta la exposición, llegó sin pensarlo, porque yo le huyo. Me gusta trabajar de manera silenciosa y solitaria.

Hubo cambios radicales en tu vida, ¿cómo influyó esto en tus poemas?

Es verdad, estos últimos años han sido emocionalmente difíciles, y esto es algo de lo que nunca hablo, y quizás por eso escriba. Pero puedo decirte que hoy me siento dichosa, como nunca antes. El amor afloró, en ese descubrir de mis capacidades, en el sentir que se pueden lograr las cosas, así suene a cliché, es la pura verdad. Aunque eso represente partir del sufrimiento, del dolor, creo que sin tocar esa emoción, nunca me hubiera sentido tan cómoda hoy. Siento que he afianzado mi propio camino, me he reencontrado y soy plenamente feliz. Los cambios son absolutamente necesarios, como el mismo aire, no podría explicar qué nos lleva a eso, porque creo que no es un único factor, sino un conjunto, todos de una u otra manera influyen en la obra mayor, que es la vida misma. ¿Y qué es la poesía, sino eso?

¿Qué podemos esperar de tu poesía en el próximo libro?

Tal vez prefiera que no se espere nada, este libro llegará sin previo aviso, vengo trabajándolo dos años y medio y aún me hace reflexionar sobre si llegó el momento. Siento el compromiso, como una responsabilidad mayor. Sin embargo, siempre tengo la sensación de que las cosas deben llegar desde cualquier lugar, como un vacío luminoso, donde podemos vislumbrar entre tanto, principalmente, al amor. Una vez escuché a Isabel Allende hablar de la forma como podemos amar a un árbol, donde no esperamos se mueva, actúe, sea diferente, alto o más frondoso, es solo un árbol y lo amamos tal cual es. Así es la poesía, así vibramos quienes escribimos por vocación, convicción, deseo y disciplina. Perdemos el sentido del bien y del mal, del tiempo y su espera, escribimos con esas pautas y, en lo personal, es lo que más me gusta y disfruto, esa libertad, ese intento de subsistir en este mundo al que le falta valor.

¿Qué sientes que hizo la poesía por ti?

Muy simple, me devolvió al lugar en el que quiero vivir siempre.

Título: La distancia del tiempo

Autora: Ale Pastore

Editorial: Gambirazio Ediciones

Precio: S/50.00

Puedes conseguirlo en las principales librerías de Lima y en la página de la editorial:

La distancia del tiempo – Gambirazio ediciones