¿Son efectivas las pruebas rápidas de coronavirus?


Una gota de sangre y quince minutos de espera darían un resultado poco convincente

A raíz de la propagación mundial del COVID-19, el gobierno peruano adoptó la necesidad de contener y conocer los "puntos calientes" donde esta infección toma mayor relevancia; con esto, surgió la necesidad de identificar el mayor número de contagiados y tomar medidas sobre ello.

El presidente del Perú, Martín Vizcarra, ordenó la compra de pruebas rápidas o serológicas a Shangai, China, lo cual levantó cuestionamientos acerca de esta nueva adquisición al tratarse de pruebas que arrojarían falsos negativos.¿Realmente son efectivas las pruebas serológicas?

En las últimas semanas, un grupo de congresistas que fueron sometidos a la prueba rápida o serológica dieron negativo en el resultado de dichas muestras; sin embargo, al someterse a las pruebas moleculares, que son más efectivas, los resultados arrojaron que los parlamentarios si eran portadores del virus.

Inicialmente, a finales del mes de marzo, Ernesto Bustamante, exdirector del Instituto Nacional de Salud (INS), señaló que este tipo de pruebas, provenientes de Shangai, no detectaban el virus a tiempo, por lo que los resultados serían ajenos a la realidad.

Esas pruebas que están llegando de China, en realidad no son pruebas rápidas. Es rápida en cuanto solo toma 15 minutos poderlas realizar. Estas son pruebas de sangre no de hisopado, pero el problema no es que detecte el virus sino anticuerpos contra el virus, señaló.

Sin embargo, el día 03 de abril, el Ministro de Salud, Víctor Zamora, indicó que las pruebas adquiridas de China demostraron ser óptimas. Tienen un desempeño óptimo para poder realizar evaluaciones complementarias de tipo epidemiológico, por lo que distribuyeron una cierta cantidad a centros hospitalarios.

A inicios del mes de abril, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) presentó un documento en el cual exponía que las mismas pruebas, provenientes de China, solo detectaban el virus a partir del quinto o sexto día de infección, por lo que descartaron su uso de forma rutinaria.

A raíz de las contradicciones señaladas, resulta vital conocer un reporte en el cual se detalle la funcionalidad y eficacia de las denominadas pruebas rápidas al poner en riesgo a la población.